domingo, 13 de julio de 2014

Helado natural de plátano (Sin heladera)



Parece que por fin llega el verano y aprieta el calor; la excusa perfecta para disfrutar de unos buenos helados. Aunque a decir verdad, no necesito ninguna excusa para tomarlos. ¡Son mi perdición !

El que hoy os traigo es un helado saludable, nutritivo, cremoso, sin nada de azúcar, sin nada de huevo... Y está buenisimo. Se hace en un santiamén, con solo tres ingredientes, y no necesita de heladeras, ni de batidos para romper cristales de hielo. Y por si fuera poco es sano, sano, sanísimo. Ideal para niños, para mayores, para abuelis... tanto que podéis repetir ;)

Como ando un tanto en stand by, aprovecho esta entrada para desearos unas felices vacaciones. ¡Disfrutad de la vida, exprimir las pasiones, vivir los momentos mágicos y rodearos de buena compañía!



INGREDIENTES:

  •  4 o 5 plátanos  (según tamaño)  de Canarias
  • 1 yogurt natural 
  • 1 cucharada de miel
  • pepitas de chocolate (opcional)


 



ELABORACIÓN:

Pelamos y partimos los plátanos en rodajas. Las ponemos en una bandeja, separadas unas de otras y las llevamos al congelador, al menos 3 o 4 horas. Esta paso suelo hacerlo de un día para otro.


Una vez fuera del congelador, vertemos el yogurt en el vaso de la batidora y vamos añadiendo poco a poco las rodajas de plátano congelado. A mitad del proceso añadimos la cucharada de miel.
Si añadimos de golpe todos los trozos de plátano, a la batidora le costará más trabajo triturarlo todo.

Dejamos que se triture todo unos 10 minutos más o menos, o hasta que veamos que el helado queda sin trozos y cremoso.

Una vez fuera del vaso de la batidora podemos degustarlo tal cual o bien llevarlo al congelador unos minutos, para que endurezca más.

Queda riquísimo y cremoso, pero siempre podemos darle nuestro toque con unas pepitas de chocolate o un buen chorreón de chocolate líquido, con unas nueces o cacahuetes salados para que contraste su sabor, un poquito de canela...


 




NOTAS:  

 Pondremos 4 o 5 plátanos dependiendo de su tamaño. No han de estar demasiado maduros pero  tampóco verdes; el punto medio es el que dará cremosidad al helado.

Utilizo yogurt natural edulcorado 0% pero podéis utilizar natural con o sin azúcar o bien griego. Con cualquiera estará riquísimo.

Para consumirlo con toda su cremosidad os aconsejo que lo saquéis del congelador unos minutos antes.

No os preocupéis porque este helado no hace cristales de hielo, a lo que también contribuye el uso de miel. 




jueves, 12 de junio de 2014

Áspic de cerezas con base de panna cotta





 Llamamos áspic a la sustancia gelatinosa empleada en la elaboración de platos fríos:  de jamón, foie gras, mariscos, verduras... y también de frutas. Se trata de gelatina con sabor, moldeada y aromatizada

A mi me gustan en especial los áspic de frutas, ya que me parece una manera muy original, vistosa y fresca de presentar y tomar las frutas, además de beneficiarme de todas las propiedades nutricionales que me aporta tanto la fruta como la gelatina.


¿Sabiais que , la gelatina principalmente contiene colágeno (entre un 85 y un 90%), sales minerales, agua y azúcares ? Por lo que resulta muy beneficiosa para nutrir nuestra piel, uñas y cabello
Es además un alimento rico en proteínas ( 100 gr contienen 84,40 gr de proteínas). Por este motivo
 es un alimento recomendado especialmente para el desarrollo muscular.  Por lo que  debería de estar incluida en la dieta de niños, adolescentes y embarazadas, pues en estas etapas es necesario un mayor aporte de este nutriente.
Resulta muy digestiva, por lo que se recomienda  a las personas con problemas digestivos (gastritis, cólicos) Y debido a que es un alimento que no tiene grasas, también se recomienda en las dietas de adelgazamiento.

 En esta ocasión he empleado una de mis frutas favoritas: Las cerezas, que además ahora están de temporada.

En esta receta quise hacerle una base blanca, hecha de panna cotta (en ocasiones también la hago con cuajada) , para que resaltara más el postre y le aportara contraste de sabores y colores. La combinación de sabores resulta deliciosa, os la recomiendo.












INGREDIENTES: (Para 4 raciones)

Áspic de cerezas
  • 1 sobre de gelatina de fresas o frambuesas
  • 500 ml de agua mineral
  • 300 gr de cerezas
Base de panna cotta
  • 200 ml (un vaso) de leche 
  • 200 ml (un vaso) de nata para montar (35% MG)
  • 4 cucharadas de azúcar
  • 2 hojas de gelatina
  • 1 cdta de aroma de vainilla 

 ELABORACIÓN:

 Para el aspic de cerezas:

Lavamos las cerezas y las deshuesamos procurando romperlas lo menos posible (Ideal si tenéis el aparatito deshuesador)
Ponemos al fuego 250 ml de agua hasta que empiece a hervir. La retiramos del fuego y vertemos el contenido del sobre de gelatina, removiéndolo hasta su completa disolución.
Añadimos un vaso (250ml) de agua fría y removemos.
Vertemos sobre un molde adecuado y llevamos al frigorífico.

Cuando está a medio cuajar, colocamos las cerezas, de modo que queden cubiertas por la gelatina y volvemos a poner en el frigorífico hasta que termine de cuajar.




Para la panna cotta:

Ponemos las hojas de gelatina a remojar en agua fría (unos 10 minutos, dependiendo del fabricante)

Ponemos un cazo al fuego con la leche, la nata, el azúcar y la vainilla, hasta que alcance el punto de ebullición. Retiramos del fuego y añadimos las hojas de gelatina muy escurridas. Mezclamos bien hasta que estas se disuelvan en la mezcla.

Reservamos hasta que temple, removiendo de vez en cuando para que no nos cree costra. Si se la añadiésemos caliente a la gelatina de cerezas la disolvería y no nos haría capa, por lo que hay que tener la precaución de incorporarla templada.

Una vez templada, la vertemos suavemente sobre el áspic de cerezas que teníamos en el frigorífico y volvemos a llevar unas horas (entre cuatro y cinco horas)  a la nevera hasta que la panna cotta haya cuajado.

Para desmoldar, vertemos agua caliente en un recipiente y sumergimos los moldes del áspic (sin llegar al borde)  en ella durante unos segundos, lo que nos facilitará el desmoldado.






No me digáis que no queda un postre colorido, ligero y refrescante. Y por supuesto, podéis utilizar las frutas que más os gusten, bien solas o en combinación con otras frutas.



jueves, 5 de junio de 2014

Sardinillas en escabeche





Pescado azul por excelencia, tiene un alto contenido en ácidos grasos insaturados (beneficiosos sobre los niveles de colesterol) , es además  una rica fuente de omega 3.
En cuanto a las vitaminas tenemos que destacar en primer lugar las del grupo B, como la B12 y la B1. Además de las vitaminas A, D y E.
Los minerales más presentes en su composición son el fósforo, magnesio, potasio, hierro, zinc y yodo.
Y si comemos su espina, estaremos añadiendo un aporte de calcio a nuestra dieta.
Como veis las sardinas son un alimento muy recomendable, además de económico. Y a pesar de que podemos encontrarlas en las pescaderías casi todo el año, el verano es la época en la que abundan y alcanzan su mejor sabor.

 En cuanto al escabechado, es un método de conservación de alimentos, que consiste en introducir alimentos en un aceite que los cubra y un vinagre que los cueza y no altere su PH.


Para hacer esta receta utilicé sardinillas, que como bien sabéis son más pequeñas y por lo general suelen hacerse fritas, y aunque para escabecharlas me gustan más las sardinas, en esta ocasión opté por hacer la receta con sardinillas, que acababa de comprar.
Las hago tal y como mi madre me enseñó, que es como más me gustan. Espero que también os gusten a vosotros.


INGREDIENTES:
  • 1/2 Kg de sardinillas
  • 4 dientes de ajo
  • 3 hojas de laurel
  • 1 vaso de aceite de oliva 
  • 1/2 vaso de vinagre (125ml)*
  • sal 
  • harina
  • 1 cdta de pimentón de la Vera 
* Si las quieres más suaves añade 125ml de vino blanco (o agua) y 125 ml de vinagre
  • También admiten unos granos de pimienta negra, unas hojitas de romero y/o tomillo; aunque yo no le pongo ni lo uno ni lo otro.

 


ELABORACIÓN:

El primer paso será limpiar bien las sardinas. Hay que limpiarlas de  escamas,  cabeza y tripas. Las lavamos bien, las secamos con papel de cocina , las salamos y las enharinamos, sacudiéndolas un poco para eliminar el exceso de harina.

En una sartén calentamos el aceite de oliva a fuego medio/alto y vamos friendo por tandas las sardinillas, hasta que estén doraditas, pero no excesivamente hechas por dentro.
Conforme vayan saliendo de la sartén, las depositamos en un recipiente de barro, a ser posible, pero nos vale también de cristal.

Una vez fritas todas las sardinas, colamos ese aceite por un tamiz, para que nos quede limpio de la posible harina que hayan soltado (Si esta sucio o muy quemado es preferible partir de aceite nuevo)  Volvemos a poner el aceite a fuego suave, junto con los ajos (bien enteros o laminados, según vuestro gusto) y las hojas de laurel. Cuando los ajos estén dorados, retiramos la sartén del fuego y le añadimos la cucharadita de pimentón dulce y removemos bien, con un movimiento de vaivén de la sartén.
Añadimos el vinagre y volvemos a llevar a fuego suave, hasta que evapore un poco (unos 5 minutos más o menos)

Vertemos sobre las sardinas y dejamos que enfríe a temperatura ambiente. Las llevamos al frigorífico.

Reposadas de un día para otro y consumidas a temperatura ambiente es como más ricas están. Hechas de este modo aguantan perfectamente una semana en el frigorífico. Y si nos apetece también se pueden embotar, de ese modo podemos degustarlas en cualquier época del año.


 





martes, 20 de mayo de 2014

Tarta mousse de naranja



 Aunque vea ahora la luz esta es la tarta que hice para celebrar el cumple de mi hijo y el día de la madre.
Quería una tarta sin demasiadas complicaciones, sencilla, fácil de hacer y opté por hacer esta mousse de naranja, fresca, ligera, aromática, cremosa... Nos gustó muchísimo



INGREDIENTES:

Para la base:
  • 1 rulo de galletas
  • 1 cda de canela en polvo
  • 75 gr de mantequilla o margarina
  • 1 cda de miel
Para la mousse de naranja:
  • 3 huevos
  • 1 naranja
  • 200ml de nata 35%MG
  • 4 hojas de gelatina neutra
  • 125 gr de azúcar
  • una pizca de sal
Para la capa superior:
  • 1 naranja
  • 25 gr de azúcar 
  • 1 hoja de gelatina neutra

 



ELABORACIÓN:

 Forramos la base de un molde (He utilizado uno de 20 cm de diámetro) con papel de hornear y las paredes las recubrimos con una tira de acetato o de papel de hornear.

Trituramos las galletas y les añadimos la cucharada de canela en polvo, la cucharada de miel y la mantequilla en punto pomada. Removemos muy bien, hasta que se mezclen todos los ingredientes y la galleta haya absorbido la mantequilla.

Cubrimos la base del molde con la mezcla, presionando bien con el dorso de una cuchara. Llevamos al frigorífico mientras hacemos la mousse

Para hacer la mousse de naranja:

Ponemos las hojas de gelatina a remojar en agua fría.

Lavamos y rallamos la piel de la naranja. La exprimimos y hemos de obtener 200ml de zumo (tal vez necesites utilizar otra naranja). Reservamos

Montamos la nata con ayuda de unas varillas eléctricas (recordad que ha de estar muy fría) Reservamos en el frigorífico.

Cascamos los huevos y separamos yemas y claras. (Los huevos han de estar a temperatura ambiente)
Montamos las claras a punto de nieve con una pizca de sal. Reservamos en el frigorífico

Batimos las yemas con el azúcar hasta que nos quede una mezcla blanquecina.

Colamos el zumo de naranja y lo templamos (un minuto en el microondas) Disolvemos en él las hojas de gelatina previamente escurridas. Removemos bien hasta cerciorarnos de que la gelatina se ha disuelto por completo. Incorporamos a las yemas batidas con el azúcar. Removemos bien hasta que todo el azúcar se haya disuelto (tomad una pequeña porción entre los dedos y os daréis cuenta de si el grano se ha disuelto o tenéis que seguir removiendo. Con el zumo enseguida se disuelve)
Incorporamos poco a poco y con movimientos envolventes, de arriba/abajo, la nata montada. A continuación hacemos lo mismo con las claras montadas a punto de nieve.

Vertemos la mousse de naranja sobre la base de galletas y llevamos al frigorífico al menos 8 horas (yo lo hago siempre de un día para el otro)

Para hacer la cobertura:

 Ponemos la hoja de gelatina en agua fría, unos 10 minutos.

Exprimimos una naranja (200ml aprx), colamos el zumo y lo calentamos junto al azúcar. Removemos hasta que se haya disuelto.
Escurrimos bien la hoja de gelatina y la incorporamos. Removemos hasta que se haya disuelto
Vertemos con cuidado sobre la mousse de naranja y dejamos en el frigorífico unas 2 horas hasta que cuaje.

A la hora de degustar, sacamos la tarta del molde ayudándonos de un cuchillo que pasaremos por todo el borde, con cuidado y sin despegarlo de las paredes del molde. Decoramos al gusto